COSAS QUE PASAN
Nota 26: (15-06-10)
“Vivir encerrados”
Los delitos contra la propiedad no se detienen en la ciudad
Como tantos otros de los invitados y concurrentes al festejo de los 54 años del club Villa Rosa, el matrimonio que conforman Norma y José había llegado a las instalaciones de los olivares de la calle Gregorio Juárez, con la intención de transcurrir una buena noche.
No son muy afectos a las salidas nocturnas, aunque cenas de estas características suelen producir la excepción.
Su condición de ex Presidente y el cariño que en forma permanente expresa, sumaban motivos para decir presente al hombre de los gruesos anteojos y la verbosidad habitual.
A diferencia de su esposo, Norma es una mujer de pocas palabras, más de una vez su rostro se sonroja cuando José enfrenta un micrófono o una cámara, ya sea como dirigente o simple vecino.
En ocasiones suele reprocharle por el tenor de sus exposiciones.
Norma, al decir de su esposo “es una rusa muy trabajadora”, algo que ratifica la mucha gente que la conoce y la aprecia. En forma diaria se traslada desde su domicilio en calle Lequerica hasta el local comercial ubicado sobre la Avenida Casal Varela.
“Juanjo”, el hijo varón que comparte el hogar con sus padres, es un joven forjado en el esfuerzo y el trabajo. Un “bonachón” de enorme físico, timidez manifiesta y trato siempre respetuoso.
Norma y “Juanjo” comparten muchas horas del día en el local de panadería.
En la pequeña cuadra se amasa con cariño el pan y las facturas diarias. Los viernes el lugar suele transformar su fisonomía para convertirse en larga mesa de amigos, asados compartidos, charlas y también discusiones sobre fútbol, actualidad y política.
José prefiere la calle, ya sea para el desarrollo de sus tareas como constructor… también para visitar amigos, para compartir un mate o para detener su camioneta en cualquier sitio donde lo convoquen a conversar un rato para hablar de lo que pasa en el pueblo.
José habitualmente está muy bien informado, cuenta detalles de “aquí y de allá”, a veces aporta alguna primicia o un dato de interés.
Antes nos veíamos con frecuencia diaria, en los lindos tiempos en que el amigo “Cartucho” tenía abierto “El Cantero”.
También eran frecuentes las cenas en lo del amigo Ogue Natalio (Madariaga).
No siempre hemos coincidido, más de una vez hemos tenido puntos de vista opuestos. Sin embargo nos respetamos mutuamente.
Algunas de sus exposiciones mediáticas han resultado memorables, ya sea opinando de fútbol o de política. Equivocado o acertado “no se calla nada…”
Días atrás estando yo de visita en la casa de un amigo en común, enterado de mi presencia, telefónicamente me reprochó no haber realizado ninguna referencia al aniversario de Villa Rosa, acontecido el 24 de Mayo. Es que José Domingo es así: “se lo toma o se lo deja”.
El sábado se lo notaba contento, charlamos un rato y en una nota para el Canal recordó sus tiempos de Presidente, enumeró hechos y vivencias… también se dio lugar para tirar uno de sus dardos habituales: “…estos muchachos de ahora no me llaman”.
Con Norma compartieron la mesa con César Abdala y su esposa, se los pudo observar también en la pista de baile al ritmo de Holocausto 2000. Lucían felices, distendidos, alejados de la rutina.
“Juanjo” a esa hora de la noche estaba en la panadería…trabajando como siempre.
Ayer nos enteramos de la noticia, nuevamente José Domingo volvió a hablar por la radio.
No era para referirse irónicamente a alguna noticia, tampoco para hablar de su condición de “peronista” o para discutir de fútbol.
Es que Norma, José y “Juanjo” Chinale fueron victimas de un nuevo hecho delictivo, de una modalidad consistente en aprovechar la ausencia de moradores para irrumpir por la fuerza en domicilios locales.
La casa “dada vuelta”, los cajones tirados, la ropa manoseada, los muebles desordenados, una ventana forzada y 14.000 pesos que habían sido ahorrados por “Juanjo” formaron parte de un botín que se completó con dos celulares.
Los delincuentes actuaron como siempre: seguros del terreno que pisaban, con información suficiente para saber donde estaban los moradores de la casa, para no importarle las luces que alumbran varios metros de la vereda.
Los delincuentes volvieron a sacarle ventaja a la Policía, utilizaron una vez más la información de algún “datero” para saber cuando y como concretar el hecho.
Los delincuentes volvieron a sentirse impunes… los vecinos a experimentar la falta de protección.
Ayer sobre el mediodía estuve con Norma y “Juanjo”, seguían firmes en el negocio, trabajando, tratando de ponerles buena cara a los clientes habituales… a pesar de todo.
Norma mostró su indignación y me dijo que era necesario hablar, que no debía guardarse silencio de estos casos, que era oportuno que los vecinos estén alertas para no ser los próximos afectados.
También me expresó su impotencia, la indignación por lo ocurrido y el dolor por la violación de su domicilio, por el avasallamiento de la intimidad del grupo familiar.
Con José charlamos brevemente por teléfono, quedamos en vernos el próximo miércoles a mi regreso de Tres Arroyos.
Norma y José disfrutaron la fiesta albiverde; al volver a su domicilio encontraron el desorden, sus pertenencias en el piso…también a “Juanjo”… pavorido, impotente, sin palabras. Habían pasado cuatro horas del robo, todavía no podía entenderlo, tampoco explicarlo.
Norma, José y “Juanjo” volvieron a su rutina, seguramente tomarán nuevos recaudos, quizás no se animen a dejar la casa sola… quizás no acepten la próxima invitación a salir.
Norma, José y “Juanjo”… saben que pasaron a engrosar la larga lista de damnificados en Dorrego, a formar parte de las estadísticas a las que pocas veces hace referencia esta gestión policial: “la alarmante falta de respuestas para dilucidar un “modus operandis” que se ha repetido con frecuencia en los últimos tiempos.
Si las cosas siguen así, a diferencia de la “tolerancia cero” que alguna vez planteó el Alcalde Rudolph Giuliani en Nueva York… en nuestra ciudad pasaremos a exhibir un triste y lamentable slogan, que a muchos (con responsabilidades) parece no importarle demasiado: “esclarecimiento cero”.
COSAS QUE PASAN
Nota 25: (14-06-10)
Volver
“Postales de un sábado, con reminiscencias de 20 años atrás…”
El fútbol, las emociones y la solidaridad resultaron protagonistas claves en la tarde del último sábado, oportunidad en que con gran éxito se desarrolló el parido benéfico organizado por el Hogar de Ancianos.
El escenario de Independiente presentó un marco acorde a estas circunstancias, asociándose el tiempo (factor clave) con una tarde por demás agradable.
Desde horas tempranas directivas y colaboradores del Hogar se abocaron a la venta de entradas, también a ultimar los detalles de una organización que no tuvo fisuras.
El preliminar desarrollado entre escuelitas de fútbol locales, fue acorde aperitivo para el público que en el comienzo de la jornadase acercó en forma masiva a 25 de Mayo y Lequerica.
Infaltables los termos y los mates, indispensables los abrigos para soportar el frío de la tardecita.
Se notaba la expectativa de muchas formas: en las miradas atentas de los concurrentes, en las idas y vueltas de Inés Basterra sumando datos del protocolo previsto, en los dirigentes de la entidad anfitriona “nerviosos” por la marcha del reloj y también en ese montón de aficionados al fútbol que querían guardar en sus cámaras de fotos y celulares inolvidables imágenes.
Postales de la nostalgia…
Ingresar al remozado y coqueto vestuario rojo, fue para mí una vuelta atrás en el tiempo, retroceder más de 20 años y encontrarme con protagonistas de ayer vestidos con “la realidad de hoy”.
Muchos de ellos siguen viviendo aquí, nos cruzamos con frecuencia en la calle, mientras que otros hace tiempo que se fueron de Dorrego…aunque siempre vuelven o están al tanto de los sucesos locales.
En una suerte de película de “deportes en el recuerdo”, aparecían los rostros más viejos y los cuerpos (más gruesos) de la mayoría de ellos.
Otra vez volvían a calzarse la camiseta que llevan en el alma, a sentir el particular olor a ungüento, a intercambiar palabras, a recordar los tiempos idos, a reírse sin pausa.
Entre los “viejitos piolas” del rojo había algunos colados de lujo: fue precisamente uno de ellos el que me abrió el paso: Federico Rasmussen, el jugador de la inferiores de Lanús, el que nos hizo emocionar con la celeste y blanca de la Selección en el Mundial de Nigeria, el pibe que mantiene la sonrisa buena de siempre, el futbolista que está llamado a un destino de “grandeza” (no solo física).
El otro ya está retirado del fútbol, resultó un jugador distinto en esta y otras ligas, pudo ser un notable profesional: Martín Fernández. Aquel potente y determinante goleador local, el de Tres Arroyos o la Liga del Sur, el mismo que estuvo en las inferiores del “glorioso pincha”… el que por primera vez se puso la camiseta del rival de tantas veces.
Con la tranquilidad de disponer de un equipo confiable, sin poner cerrojos a la prensa y predispuesto a dejar los misterios de lado el técnico Marcelo Sola adelantó el once titular, con una sola duda: Fermín (Fernández) en el arco, Pablo Matélica, Martín Reyes, El “Negro” Bruzzone y “El tata” (Polinezzi) en el fondo; “El chiqui” (Sigifredo Fuertes), Sergio Sarti y “Fede” (Rasmussen) en el medio, “Pepe” y “El flaco” (Fuertes arriba).
¿Y de once? …Sin ponerse colorado y con la seriedad más absoluta, como si tuviera frente de mi a Julio Falcioni, Marcelo (sin rubor alguno) me dijo: “si no viene Rodrigo (Palacio)…va Martín Fernández.
Walter de la Loza conversaba con Sergio (Sarti), “Pedrito” Peñalba se cambiaba en un rincón, Federico “Kiko” Fuertes estaba junto a su sobrino Kevin (hijo de Fabián), Eduardo Bruzzone sacaba a relucir su risa y su chapa de buen tipo…como siempre.
Fermín y “Popeye” (Barrios) se vestían lentamente, al igual que “Pablito” Matélica (que está como cuando jugaba) mientras que Martín Favre pasaba de mano en mano dos pequeñas fotografías de días de gloria en las inferiores,“Boti” Jalle mostraba con orgullo la “10” que le habían dado y Marcelino (Fuertes) llevaba la voz cantante de las cargadas y las arengas.
Completaban la escena: “El indio” Solari (arquero suplente y de buen segundo tiempo), “Maleta” Rodríguez y Sergio López, un bahiense que enterado del partido pidió sumarse al plantel, también Ariel “Semilla” Fuertes, canoso, pero en impecables condiciones físicas.
Martín Reyes había olvidado números, asientos y obligaciones contables y se aprestaba a ocupar una de las plazas de la zaga central. Como siempre: en silencio se alistaba Agustín Polinezzi.
“Chiqui” Fuertes (¡enorme y talentoso jugador!), me saludaba desde lejos con un grito afectuoso, con la estima que es reciproca en cualquier lugar que nos encontramos.
Había clima de fiesta y de alegría.
Abel Ortiz (“Cartucho”) repartía abrazos y saludos. Razones de mucho “peso” no le permitieron ponerse otra vez los cortos al “gran goleador de los 80), pero se convirtió en una suerte de Mancuso y el “negro” Enrique (los dos en uno), asesorando al técnico principal.
Todas las miradas estaban depositadas en un solo hombre: estaba apoyado en la puerta y al fondo del vestuario, flexionaba lentamente las piernas, mientras que la camiseta quedaba adherida a su cuerpo. Se cruzaban las preguntas: ¿Estás ansioso? ¿Vas a aguantar todo el partido? Trata de no ahogarte le sugería otro… Sergio “Capochón” Fuertes, esperaba jugar su propio partido.
Sobre la camilla estaba el gran protagonista de la tarde, las expertas manos de Pedro Pistochi se deslizaban sobre las enormes piernas del histórico goleador.
“El flaco” estaba feliz, exultante, repartía saludos y a su vez recordaba inolvidables masajes de otros días, brindados por la dupla que conformaban: José “Tochi” Ordoñez y Nelson Santucho.
No era un partido más…”era su partido”, el que tanto esperaba, el que había soñado tantas veces, jugar con sus hermanos.
Entre tanto ruido y murmullos, asomó una figura conocida, bolsito en mano y una sonrisa tímida en los labios… los aplausos surgieron espontáneos: el gran Rodrigo Palacio, había entrado como pidiendo permiso, demostrando que en los grandes: “la fama es puro cuento”.
Se abrazó con “Kiko”, luego con “El flaco”, después con todos.
“Raulí” Roassio recorría el vestuario con su “camarita”, Ezequiel Balestra captaba las imágenes para el cable y Marcelo Cepeda no daba abasto gatillando su maquina de fotos.
A pesar de “llegar tarde” Marcelo le otorgó la titularidad al ex Boca, que tras ponerse la camiseta se ató impecables botines blancos.
Faltaba poco para el momento especial.
El “flaco” Alberto Martínez mostraba la misma figura que cuando dirigía en la Liga o en sus tiempos de la A.F.A., charlaba con Ricardo Báez recordando el referato local. A su lado los líneas: Ricardo Vázquez y Andrés Saetone.
Con Alfredo Aquiles Oviedo a la cabeza llegaron los “veteranos” de Olimpo, figurando entre otros: Alfredo Torres, Mario Fernández, Stefanoff, Depietri, Manuel Cheiles, Mardones y tres viejos conocidos de nuestro fútbol, que jugaron la recordada final del 89 entre Independiente y San Martín: el trajinador “Yimi” Barroso, el otrora goleador “Nano” Seijas y un voluminoso “Ruso” Baranosky, muy alejado de aquel virtuoso volante de rubia melena al viento y osadía plena (dentro y fuera de la cancha).
A los visitantes se sumaron: Leandro “Pescadito” Iribarren y Edel Fernández.
Y luego se sucedieron rápidamente los capítulos de la gran novela de la tarde:
Independiente en la cancha, encabezado por Esteban Fuertes.
Las bocinas, los aplausos, los papelitos al aire, los gritos, los celulares y las digitales actuando a pleno.
Después el acto protocolar acompañado por el Intendente Fabián Zorzano y el Presidente del Concejo Deliberante Raúl Reyes, el izamiento de la bandera y nuestro Himno.
El homenaje de Independiente para “El Flaco” y “Fede”, las palabras de Lucio Zarzoso.
La plaqueta de la Liga de Fútbol y los conceptos de su Presidente, Omar Pietrafesa.
También un enorme cuadro en blanco y negro, magníficamente dibujado por Soledad Hurtado.
El agradecimiento de Inés Basterra en nombre del Hogar de Ancianos, las gracias para todos y cada uno de los que permitieron el éxito.
Breves y emocionadas referencias de Esteban Fuertes…¡Y a jugar!
El partido tuvo un trámite ágil, fue entretenido, plagado de cambios y también de goles.
El resultado final certifica el espíritu ganador de los protagonistas: 6 a 4 a favor de Independiente. Tres del “Flaco”, dos de Rodrigo y uno de Pedro Peñalba (mediante un penal muy bien ejecutado…como aquel último en la consagración del 89). Dos hizo Mario Fernández, uno Depietri (que mostró su pegada y buen juego) y uno más…que no pude apuntar. Además Stefanoff le desvió un penal a “Chiqui” Fuertes.
A cinco minutos del final se retiraron Rodrigo y Esteban… “Capochón” hizo un cierre a lo Maldini… y el partido se terminó, la alegría seguía plena a pesar del frío que ya en el crepúsculo del día comenzaba a notarse.
Raquel (la mamá del “Flaco”) recorría la cancha para entregar las camisetas y la pelota sorteada, disfrutaba tan particular como deseado momento.
Hugo (el papá de Esteban) aparecía rodeado de sus hijos y se hacía un lugar para recibir el saludo de los amigos.
Fabián (Fuertes) fue el único que no jugó, pero dijo presente con el sonido del espectáculo, “Rosita”, sus otras hermanas y el resto de la familia recibían saludos, la alegría era estandarte de todos “los Fuertes”.
“Josesito” Bernatene que vio el partido pegado al banco se fue feliz con la foto con sus idolos, con las firmas que dejaron en su remera: Esteban y Rodrigo.
“El vasquito” Fritz juntó las pelotas utilizadas en el juego y hasta se animó a un pique final que fue coronado por aplausos.
Oscar Sauco ya no podía resistir a la enorme cantidad de gente que quería entrar a la cancha, en vano pedía ayuda… nadie quería perderse el momento del abrazo, del beso y de la foto.
La única alternativa para salir fue el túnel, luego la partida de prisa por la puerta trasera del vestuario. Teníamos que marchar hacia nuevas responsabilidades periodísticas, también a recrear el “Cabildo Abierto” en la Casa de la Cultura…
Ya habíamos acumulado suficiente material: imágenes, notas y testimonios diversos.
Guardamos hermosas postales de un sábado vestido con las ropas del domingo.
Habíamos sido “testigos de privilegio” de la tarde en que volvió “El flaco” a ponerse la camiseta del rojo, en la que Rodrigo Palacio fue refuerzo de lujo, en la que “Fede” Rasmussen mostró pinceladas de su clase.
Para el final de esta nota pude hallar en la letra del tango “Volver” las frases adecuadas a tan sentida circunstancia: “Sentir… que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra. Vivir con el alma aferrada a un dulce recuerdo…Que lloro otra vez…”
COSAS QUE PASAN
Nota 24: (11-06-10)
Sabor agridulce:
“La mediatización de la política”
A diario podemos observar como desde pequeños a grandes temas son discutidos a través de la prensa, quedando -muchas veces- desplazados o ignorados los ámbitos naturales de discusión.
La mediatización de los conflictos se ha constituido en un camino más rápido para su tratamiento, lo cual no implica que sea lo más aconsejable o eficiente para la dilucidación de los mismos.
Muchos sectores de la sociedad encuentran a diario en los medios de comunicación una vía para canalizar sus enojos, reclamos o peticiones.
En la mayoría de los casos tiene que ver con la falta de respuesta de organismos públicos, funcionarios o dirigentes.
En otros se saca provecho del impacto del mensaje.
Muchas veces se lo utiliza como moneda de cambio, como “sutil” amenaza, que más de una vez se escucha en los pasillos oficiales: “ahora me voy al cable o a la radio…”
¿Por qué en los medios?
Varias pueden ser las respuestas a este interrogante, a modo de síntesis algunas de ellas:
- Por la inmediatez, ya que una expresión ante una cámara o un micrófono acorta notoriamente los pasos burocráticos de una entrevista personal o audiencia.
- Porque un tema expuesto mediaticamente deja su condición de anónimo o desconocido para convertirse en público.
- Por la repercusión que se logra.
- Porque muchas veces, ya sea por el cúmulo de gestiones, por la falta de interés o por la trascendencia de la cuestión, los reclamos no son debidamente atendidos.
Es necesario reconocer que los medios han sabido usufructuar esas inquietudes, convirtiéndose los oyentes, televidentes y lectores en valiosas “fuentes” que permiten ser disparadores de diferentes hechos.
Convengamos también que los propios dirigentes públicos se han adaptado a esta formula, ya sea siendo muy “dependientes” del mensaje de los medios o utilizando el alcance y penetración de éstos como vía de respuesta a los interrogantes opositores o ciudadanos, evitando la formalidad institucional.
Casos testigos
Coronel Dorrego no escapa a esta modalidad, bastando para ello escuchar la programación diaria de esta emisora o leer su página para darse cuenta de la incidencia de LaDorrego en el tratamiento y recepción de varios conflictos.
Un simple y acotado repaso sirve como ejemplo de lo expuesto:
- Aquí se escucharon las contundentes palabras del cura párroco Hugo Díaz Súnico, hablando que la “droga entraba a mano llena”.
- La denuncia de usurpación de terrenos en Marisol y las dificultades originadas por falta de profesionales médicos dejaron de ser un tema exclusivo de Oriente, instalándose con peso en la ciudad cabecera.
- El caso Echeto llegó a conocimiento de la gente desde estos micrófonos, de igual modo la ocupación ilegal de viviendas por parte de algunas familias locales.
- La editorial referida a la inseguridad, motivó una gran movida que incluyó la presencia del Jefe de la Departamental y una serie de movimientos posteriores en la esfera policial.
- La primer noticia referida al robo de un vehiculo oficial y la dimisión del Director de la Producción fue primicia de nuestra página. Aquí se fue potenciando el debate.
Estos son algunos ejemplos que permiten ilustrar sobre la cuestión, que hablan del alcance del mensaje y también de la trascendencia de los medios de comunicación en la sociedad moderna.
¿Es lo correcto? ¿Es lo aconsejable?
Si cualquiera de ustedes me lo preguntara, mi respuesta resultaría ambigua.
Desde este lado: (como trabajador de prensa) bienvenido el debate, la discusión, el esclarecimiento, la libre expresión sin excluidos, el tratamiento abierto de todos los temas, el interés que despierta en la audiencia.
Desde lo personal y en mi condición de vecino, me preocupa que “los medios marquen la agenda”, que las respuestas o las acciones surjan a partir de una nota o un comentario.
Me inquieta que se “marche detrás de los hechos, que pocas veces se prevenga”.
Me genera desencanto que se desvalorice la institucionalidad, que se profundice el descrédito.
¿No son culpables muchos de nuestros dirigentes de esta falta de credibilidad?
Ya sea por acción, omisión, desidia, acostumbramiento al cargo o comodidad muchos de nuestros representantes (de antes y de ahora), han fallado, han sido responsables del enojo o del descontento de la gente.
Es oportuno recordar también que cada uno de ellos fueron legitimados por el voto ciudadano.
Es necesario tener en consideración que no pocos funcionarios y concejales se han repetido en los cargos, que las reelecciones fueron una constante, que los puestos de decisión política parecen ejercerse en forma vitalicia: algunos son como la democracia, están desde 1983…
¿Cómo se cambia?
Con la participación, con el compromiso, con la responsabilidad de los partidos políticos generando sus debates internos, con la vuelta a la militancia.
Terminando con las designaciones “a dedo” o virtuales, dándoles lugar también a “los vecinos sin titulo”.
Manteniendo abiertas las casas partidarias todo el año, instalando la discusión, eliminando las asambleas armadas. Atreviéndose a cambiar.
Recuperando la condición de ciudadanos, utilizando el mecanismo de petición.
Tomando el ejemplo de vecinos ocupados y preocupados que le ponen nombre y apellido a sus dichos y reclamos, como: Carlota Maciel, José Bertone, Ricardo Solari, José Dardo Barrios, Gustavo Rodríguez o Adolfo Rodríguez.
Mientras nada de esto ocurra los medios seguirán teniendo la preeminencia del debate. Lejos de alegrarme… me causa profunda, enorme tristeza cívica.
COSAS QUE PASAN
Nota 23: (08-06-10)
Noticias de madrugada:
“Los coletazos de una renuncia”
La renuncia del Director de la Producción, Valentín Villalba se ha constituido en “la gran noticia de las últimas horas”, especialmente cuando se fueron conociendo algunos detalles referidos a los motivos que indujeron tal decisión.
La sustracción de un vehiculo oficial en Buenos Aires, fue un secreto que la administración municipal mantuvo “bajo siete llaves”, ya que esta información -a diferencia de muchas otras- no se filtró a la prensa, formando parte del hermetismo que (extrañamente) se rompió en la madrugada del lunes 7.
Para muchos noctámbulos resultó sorpresiva la premura con que llegó el comunicado de la Municipalidad (según consignó laDorrego a las 00,51), dando cuenta de un caso que la mayoría de la gente desconocía.
¿Qué ocurrió para que un domingo por la noche se hiciera público un hecho que se conocía desde una semana atrás?
¿Estaban al tanto en el Ejecutivo que sectores de la oposición conocían el suceso y se temió que el tema se dimensionara sobremanera?
¿Por qué razones no se explicó a la ciudadanía con antelación sobre las características del suceso?
¿Qué trámites, gestiones y otras acciones se llevaron a cabo entre el 30 de Mayo al 4 de Junio?
¿No resultaba aconsejable y necesario decirles a los vecinos, a los contribuyentes que un bien público había sido sustraído, con el agravante de no disponer del seguro correspondiente?
No caben dudas que el tema en cuestión impactó sorpresivamente en la administración municipal, que la estrategia de silencio no fue adecuada y que la historia puede tener un final abierto y hasta imprevisible.
Además el caso arrastró consigo a un joven funcionario, que estaba desde los comienzos de la administración Zorzano.
Por si fuera poco esta cuestión se agrega a la reactualización mediática del caso Echeto, donde a pesar del paso del tiempo las respuestas no llegan para una sociedad y fundamentalmente -una familia- ávida de explicaciones concretas.
La contundencia del rayo utilizada en el tema Villalba, contrasta con los pasos de tortuga que se vienen dando en torno de la denuncia formulada por la familia Echeto, el último verano.
Volviendo al tema que ocupa la presente editorial, debe citarse que el comunicado oficial destaca en su parte final: “se informa, por este medio, que el vehículo será repuesto sin cargo para la Municipalidad de Coronel Dorrego, con el fin de preservar el patrimonio comunal en los tiempos que demande la operación comercial…”
La carencia de datos elementales en el texto de marras, motivó el convencimiento de que el vehiculo en cuestión contaba con el seguro contra robos correspondiente. No era así y aquí se agrega una “perla” difícil de disimular para el municipio.
¿Cuál fue el criterio aplicado para qué dicho vehiculo no dispusiera de la cobertura correspondiente?
¿Quién y por qué razones autorizó su partida para un viaje oficial cuando el mismo no contaba con la protección correspondiente?
Otro punto del cual faltan precisiones es el referido a la agenda del funcionario en cuestión: ¿Su destino era únicamente la ciudad de La Plata? ¿Tenía previsto algún contacto oficial el domingo 30 en Buenos Aires o debía cumplirlo el día posterior?
Pero a no dudar -según mi humilde punto de vista- el principal error que comete el Intendente Fabián Zorzano, es el de aceptar la renuncia de Valentín Villalba.
Si tal como expresa el tempranero comunicado oficial, el jefe comunal decidió labrar un Sumario Administrativo, resulta obvio que hasta tanto quede esclarecido el caso y en función de las diligencias correspondientes, Villalba debió permanecer en sus funciones. ¿Acaso no era el funcionario sumariado?
Dos eran los atajos más convenientes a utilizar: si el Intendente estaba en el convencimiento de una negligencia del Director de la Producción, una suspensión transitoria era la opción valida. De igual modo -aún sin esta presunción- y a los efectos de permitir una investigación seria y profunda, el apartamiento circunstancial de Villalba era aconsejable hasta tanto se conozca el resultado final.
Sin dudas que nadie está exento de ser victima de un delito, que de comprobarse que el suceso aconteció en el marco de tramitaciones oficiales y de acuerdo a la agenda prefijada oportunamente: ¿Cuál es la responsabilidad del funcionario?
Ahora bien, si la sustracción se produjo en un día, horario y lugar que no correspondía con los motivos del viaje, surgiría clara, por lo menos “la imprudencia” del integrante del Departamento Ejecutivo.
En definitiva se trata de simples conjeturas, elucubraciones en voz alta, que en el menor tiempo posible deberán responder las autoridades comunales.
Cualquiera sea el resultado que arroje la investigación, surge un tema insoslayable: hasta tanto no se reponga el bien en cuestión, existe un perjuicio concreto al erario público y entonces caben los interrogantes: ¿De qué forma, cuándo y cómo será restituido el vehiculo en cuestión? ¿Quién o quienes se responsabilizarán de su pago?
La dilucidación de estos dos casos demostrará cual es el pulso político del Intendente, de igual modo permitirá analizar de que forma va a recepcionar la población los veredictos que surjan, máxime si se considera que “su credibilidad personal” es la virtud más destacada de la Administración Zorzano.
COSAS QUE PASAN
Nota 22: (07-06-10)
Generación del 80:
“cuando el periodismo comenzó a remontar vuelo
en un barrilete veinteañero”
Corría 1980 y después de varias invitaciones, decidí aceptar la propuesta que en forma insistente me había formulado Luis Angel Fernández, por entonces al frente del equipo deportivo de esta radio.
Tenía apenas 20 años y un montón de ilusiones y sueños rondando aquellos tiempos juveniles.
Debí pasar por una obligada etapa de prueba, leyendo con bastante temor las noticias que llegaban de una vieja y ruidosa “teletipo”, que estaba vecina de la discoteca que tenía a Fabián Barda como responsable de la selección musical de toda la programación.
Además de “El gallego” que era su creador y Director, “Aquí Deporte” contaba con la presencia de Juan Carlos Thogersen, como locutor y Ramón Eduardo Buontempo (Peto), como su mano derecha. Luego se producirían reemplazos e incorporaciones, entre ellos estaban Héctor Emilio Liébana, un impetuoso como juvenil Gustavo Blazquez (procedente de Lartigau) y Daniel Guardia, que cubría la información de una cancha.
Rápidamente me incorporaron al grupo y comenzaron a darme distintas responsabilidades.
El boxeo era una de mis pasiones, de allí que me hiciera cargo de ese segmento; lo que además me brindó la posibilidad de cubrir distintos eventos nacionales y estar más de una vez, acreditado en el mítico Luna Park.
Con el inicio de las transmisiones de fútbol (toda una novedad para la época), me convertí en el comentarista de Luis, instalándonos en los distintos escenarios de la ciudad y la zona, los que con expectativa aguardaban nuestra presencia.
Si bien L.U. 26 fue una gran escuela en la formación de muchos periodistas y trabajadores de prensa, no es menos cierto que Luis Fernández tuvo un particular ojo para detectar jóvenes con talento o capacidad para este tipo de actividades.
El hecho de descubrir y apadrinar a muchos de nosotros, fue contraproducente para sus propios intereses…
Ocurría que al poco tiempo de estar en su programa, pasábamos a integrar las otras secciones de la radio, ya sea Informativo, Locución o como Conductores de programas.
El resultado se repetía en forma constante: el “Deportivo” pasaba a ser un grato recuerdo en nuestras vidas.
Por entonces Mario Jorge Pérez conducía la Gerencia de la radio y el querido Enzo Fabriciano Barda, era su emblemático Director.
La mayoría del staff rondaba los 20 años o apenas los superaba: Rosa D´Annunzio, Elena Gómez, Adriana Rivitti, Susana Álvarez (éstas dos últimas en la Administración), Fabián Barda, Edgardo Ocampo, Mario Novack (procedente de Indio Rico), Carlitos Pranzetti, Joaquín “Koqui” Madariaga, Ricardo Soler (llegado de Tres Arroyos), Luis Omar Carrera (quien pasó a convertirse en “Alejandro Pol” (*) y yo, fuimos parte de la denominada “generación del 80”.
Entre los “veteranos” estaban Celia Ortiz, María del Carmen Etman, Rubén Tear, José Sanz (“El tucumano”), Miguel Macaya, Antonio “Coco” Páez, un locutor que resultaría mi gran amigo y compinche: Rodolfo “Rody” Marcó y Gerardo “Sandro” Alanis, un personaje lleno de silencios e inocencia.
Las lecciones recibidas fueron simples pero imposibles de eludir: respeto por la audiencia, compromiso con la gente y micrófonos abiertos para todos… sin exclusiones, sin privilegios.
Estos simples y desordenados trazos sirvieron para recordar una maravillosa etapa, que tanto en lo personal como grupal marcó un antes y un después en la radiofonía dorreguense.
Desde entonces ejerzo con enorme pasión el “oficio de periodista”, mientras que diversos han sido los caminos elegidos por aquellos compañeros de ruta: algunos están aquí, otros han marchado muy lejos… varios han partido para siempre.
Aquellos soñadores del 80 abrevamos de fuentes puras y capaces, como lo fueron aquellos “cuatro mosqueteros”… de un rey llamado comunicación:
- “El Pulpo” (Enzo) Barda, marcándonos (como irrenunciables consignas) el ABC de esta profesión: “pluralidad, compromiso y servicio”.
- “El Negro” (Mario) Pérez, enseñándonos desde la severidad de una conducción que tenía el respeto y la responsabilidad como premisas.
- Luis Fernández, inculcándonos con el ejemplo el valor del trabajo y que esta actividad no conoce de feriados, que se debe ser periodista de tiempo completo.
- Roberto Vecchi, fijándonos con rectitud pautas claras para la diaria tarea; siendo solidario y generoso con todos aquellos que alguna vez quedamos en silencio…
La radio nos permitió desarrollarnos, encontrar opciones, labrarnos un porvenir.
A muchos de nosotros nos allanó el camino para incursionar en otros ámbitos, para conocer otros géneros periodísticos, como el escrito o televisivo.
Han pasado 30 años y resulta un deber ineludible recordar de donde venimos, teniendo siempre presente a quienes nos dejaron como preciado legado “la palabra y la libre expresión”.
Desde 1980 cada 7 de junio representa una llama encendida, que es necesario seguir alimentando con el imperecedero combustible de una pasión que aún dispone de reservas suficientes, que debe propagarse en memoria de los soñadores de ayer… de todos aquellos que estén dispuestos a tomar nuestra posta: mañana.
COSAS QUE PASAN
Nota 21: (05-06-10)
“En un sábado pleno de fútbol mundial… el gran partido lo jugamos en Dorrego”
El próximo 12 de junio las ilusiones de la Selección Argentina de Fútbol comenzarán a rodar cerca del mediodía de nuestro país, oportunidad en que enfrentará a Nigeria.
No pretende esta columna -dedicada preferentemente a temas de índole local- abordar detalles de la gran competencia futbolística, puesto que la cobertura de los grandes medios nacionales, más que abundante…resulta apabullante.
Quiero referirme a otro partido.
A un partido cuya difusión se remitirá a los medios lugareños y de la zona.
Pero a no dudar que será un “partido especial”, que de un lado y del otro de la cancha: lo jugaremos todos los dorreguenses.
Un partido que aún desde el carácter “no oficial”, reunirá sobrados elementos para que la convocatoria solidaria del Hogar de Ancianos, merezca la respuesta de una masiva concurrencia.
El 12 de junio marcará el retorno a la cancha de Independiente del máximo exponente de todos los tiempos del fútbol lugareño; el deportista que llevó el nombre de Coronel Dorrego a las primeras planas de los medios, a los grandes escenarios y a diversos países.
Con él volverán a volar los gorriones del pasado, harán nido en los recuerdos y se vestirán con “los cortos”… con más años, con menos cabellos algunos, con más canas otros, con muchos kilos la mayoría.
Estarán los amigos de siempre, los compañeros de los tiempos jóvenes, también los de hoy.
Infaltables surgirán como auténtica legión “sus hermanos”, para juntos conformar un equipo de jugadores “bien fuertes…”
A la fiesta se sumarán notorias figuras de otros tiempos, jugadores de “un equipo de primera” como lo es por historia y presente: Olimpo de Bahía Blanca.
Será un sábado con sabor a domingo, con gente marchando temprano a 25 de Mayo y Lequerica en busca de la mejor posición, con tribuna llena, con gritos plenos, con bocinas ensordecedoras, colorido, aplausos largos y emociones compartidas.
Habrá aperitivo especial y clásico, con los chicos de Independiente y Ferroviario jugando el preliminar.
Un enorme afiche con foto en blanco y negro se ha multiplicado en los comercios de la ciudad, se encarga de anunciar la cita.
Un grupo de damas que a diario se ocupan de administrar la entidad que cobija la vida de muchos abuelos, desde hace días comenzaron a hablar el idioma del fútbol.
A ellas se sumaron colaboradores espontáneos: amigos, el club Independiente, la Liga de Fútbol, los medios de prensa y otros vecinos.
Es que además del carácter benéfico y del atractivo que despiertan varios de los protagonistas, será éste un momento propicio para que desde la presencia, el aplauso y el reconocimiento Coronel Dorrego rinda merecido tributo a un coterráneo que adquirió la privilegiada condición de “ídolo”.
Vuelve al escenario del rojo Esteban Fuertes.
El de los torneos de “baby” en la canchita de Sarmiento.
El de la vuelta Olímpica del 89 en la recordada definición por penales ante San Martín.
El que se fue a Sporting de Punta Alta como primer paso en un camino pleno de éxitos.
El de la Primera “B” en El Porvenir, el de Los Andes en el Nacional “B”.
El de Platense en la vuelta del calamar en Primera, en aquel equipo de Luis Islas, el “loco” Dalla Libera, Pablo Erbin y Carracedo, que dirigía Luis Blanco.
El de Racing y también el que volvió de Francia para ser campeón con “su River” de la infancia.
El del Derby de Inglaterra, el Lens francés o el Tenerife de España.
El que cruzó la cordillera para jugar en la “U” Católica, para volver con una grave lesión que no logró hacer “flaquear” sus ganas de seguir.
El de los 100 gritos de gol en Colón de Santa Fe; donde es indiscutido referente, ocupando el primer sitial en la preferencia de los hinchas sabaleros.
El que de grande debutó con la celeste y blanca en la Selección del “gran” Maradona.
El de la tapa en “El Grafico”, el de las notas a doble página en Olé, el que aparece en Fox, en T y C o en la pantalla del “fútbol para todos”.
El que se acostumbró a gambetearle a la pobreza trabajando de pibe.
El hijo de Raquel y Hugo.
El que vuelve a los sitios de siempre, al barrio de los techos azules.
El 12 de junio seremos testigos del acontecimiento: por un rato “el Bichi” del profesionalismo volverá a ser “el Flaco” nuestro…
Seguramente los duendes de la nostalgia remontarán en barriletes “los sueños del pibe” y, como un himno la vieja interpretación de “Tanturi-Campos”… seguirá despertando ilusiones en aquellos que imaginan una cancha llena y la consagración.
¿Cuál será la respuesta de los dorreguenses a la convocatoria del Bicentenario?
¿Se animará la gente a salir a la calle, a vestirse de pueblo?
¿Condicionará el frío que anuncia el pronóstico del tiempo y el feriado largo, para la participación de la comunidad?
¿Se dejarán de lado resquemores, broncas, diferencias?
¿Se preferirá mirarlo desde la ventana, esperar que la televisión reproduzca las imágenes o se estará dispuesto a ser protagonistas de una jornada histórica?
Estas y otras preguntas se planteaban los organizadores, también aquellos que tenemos la misión de reflejar los sucesos del día a día.
Afortunadamente y tal como aconteció en todo el país, Coronel Dorrego dejó de lado su habitual apatía, la modorra y la indiferencia (tan nuestra), para asociarse a través del conjunto a una fiesta que contempló a todas las expresiones, que le brindó un lugarcito a cada habitante dispuesto a aceptar la convocatoria.
El público fue llegando en forma puntual, reuniéndose a lo largo de varias cuadras de la Avenida Fuertes, todos en orden, respetando lugares, ubicándose codo a codo, sintiéndose vecinos todos.
Los guardapolvos de los alumnos de los niveles primarios y secundarios lucían su mejor blanco, mezclándose con los rosas y celestes en cuadritos de los Jardines de Infantes.
La familia aparecía en el escenario callejero en todo su esplendor: padres, abuelos y tíos, hijos, hermanos y otros parientes en la calle desfilando o en las veredas viendo el paso del desfile, aplaudiendo con in disimulado orgullo.
Niñas y niños llevando en sus manos banderitas argentinas, saltando felices, lágrimas y sonrisas como expresivas mascaras de una tarde en paz y confraternidad.
Un himno argentino cantado con el corazón, una letra transmitida desde el alma, aflorando con su mejor voz en las rojas gargantas de una multitud (difícil de precisar su número).
Decididos a observar lo que ocurría más allá de la plaza y, por acertada sugerencia de Adalberto Suárez (Camarógrafo del Canal), comenzamos a recorrer “la Avenida” desde San Martín hasta Martín Fierro.
Nos encontramos con varias postales: imágenes y voces que encerramos en una cinta, que habremos de atesorar por siempre, que algún día de mañana se convertirán en documento de los sucesos de este 25 de mayo de 2010.
Los Jardines de Infantes, SEIM, Escuelas de distintos niveles y lugares mostrando la importancia de la educación, expresando en cada docente y alumnos el beneplácito por conformar cada uno de ellos un eslabón en la extensa cadena de protagonistas.
Las maestras del presente marchando junto a las alumnas del Instituto Superior de Formación Docente, unidas por un mismo propósito: seguir enseñando y formando.
Los representantes de las distintas corrientes inmigratorias de la ciudad y la zona: italianos, sirios, daneses, holandeses, vascos y la delegación española, reforzada con sus centros: “A Morriña (gallegos), de Castilla y León, asturianos y los valencianos locales.
Los pocos habitantes de San Román se vinieron en delegación a la fiesta, se juntaron con los que están aquí y lucieron estandartes que son afines al sentimiento de su gente: como el de la Sala de Primeros Auxilios “Lotario González” o el del Centro Social Valenciano. Como muestra de que estuvieron todos, se trajeron de la Ermita hasta el mismísimo “santito” que da nombre a la localidad.
En medio de la recorrida, con pasos apresurados vimos marchar en busca de los representantes de la colectividad “vasca” a don Máximo Corcuera: auténtico ejemplo de lucha, perseverancia y coraje cívico.
Nos encontramos después con la nutrida representación de El Perdido, donde estaban “los alemanes del Volga” luciendo sus trajes típicos, expresando su sentido de pertenencia. A su lado el Delegado Walter Lagos y varias señoras (entre otras Mirta de Moyano), todas esforzadas colaboradoras de la siempre bien cuidada “capillita” del lugar.
Aparicio, Faro, Irene y Oriente también dijeron presente: escuelas, jardines e instituciones llevando en alto el nombre de sus sitios, trayendo a la ciudad cabecera el mensaje que viene del otro lado del río o de la despoblada zona rural.
Los Amigos del Folklore con el blanco y azul de su uniforme, con la presencia de sus hombres y mujeres que desde la danza ganaron merecido respeto. Marcando el recorrido (como siempre) “Coco” y “Tita” Basualdo, veteranos guardianes de una idea de tradición que se mantiene inalterable.
“Criollos de la Querencia”, esta vez de a pie… Allí estaba desde su enorme estatura paisana Pedro Rocha, manteniendo en alto aquel banderín que con tanto orgullo y pasión (y muchas veces en soledad) levantó mi viejo. (Héctor Segurola)
También la gente de la entidad que permite pasear el nombre del pago en todo el país: La Peña Nativista. Desde la belleza de su Paisana Flor Micaela Ulbedal, pasando por Raúl Illescas, sin poder lucir su consagrado emprendado por estas cuestiones de la veda, terminando con Raúl Martínez, su actual Presidente y “Miguelito” Marcos, abrigado con el viejo poncho de “don Julián” (su padre).
Los Bomberos Voluntarios con Daniel Michelena de abanderado, a paso lento y sin la prisa de la emergencia, recibieron el aplauso sincero de los vecinos, agradeciéndoles por la vigilia de tantos años, por los auxilios y la voluntaria decisión de servir a diario.
Enfermeras y auxiliares, una ambulancia y la presencia del Hospital “Eva Perón”, también las salitas periféricas que se ocupan de la salud y que recuerdan a dos médicos (de los de antes), “Cholo” Loydi y Juan Carlos Conti.
El deporte a través de sus instituciones: Independiente, Ferroviario, Villa Rosa, San Martín y otros exponentes de actividades que hacen a la recreación, al entretenimiento y a la formación de muchos chicos; también el resto de las entidades sociales y de servicio.
Vehículos de otros días, modernas unidades del presente, maquinas municipales y otras instituciones se encargaron de cerrar el desfile.
El paso de cada vecino, de cada delegación, fue magistralmente adornado por la música de artistas nuestros, unidos desde las melodías folklóricas en este día tan especial: Cristian de Marco, Fernando Di Marco, Rodrigo Terrón, Hugo Basualdo, Fernando Strasser y Roberto Sola.
Nadie estaba dispuesto a volverse a casa, por eso largas fueron las colas de autos y de gente caminando en búsqueda de la cancha de Independiente.
En la previa se podía observar a Gabriel Bermúdez ultimando detalles, a Fabio Sosa y Fabián Fuertes abocados a los ajustes finales del sonido y a varios fotógrafos/as buscando retener las distintas imágenes del acontecimiento.
Las filmadoras en manos de Ezequiel Balestra, Pablo Rodríguez (desde lo alto) y Adalberto Suárez (desde el campo de juego) procurando las mejores tomas para las emisiones televisivas y la red, que permitirán disfrutar cómodamente y en cada hogar de “la segunda fiesta del bicentenario).
Repleta la tribuna del rojo, esta vez impregnada de celeste y blanco.
Cientos, miles los dorreguenses que se ubicaron en las amplias instalaciones de 25 de Mayo y Lequerica.
Todos mezclados: profesionales y trabajadores, también más de un desocupado, jubilados, docentes, ricos y pobres, gente de aquí y de la zona, amigos de todos los días y también esos que se miran con recelo, funcionarios, políticos, amas de casa, jóvenes y viejos…
Unas cuarenta parejas entregando un logrado “Pericón Nacional”, que tuvo a empleados, docentes, concejales, hombres del común y hasta el propio Intendente, Fabián Zorzano, entre sus bailarines.
A la voz de “ahura” fueron entregando algunas figuras de la danza.
La cancha se olvidó por un rato los gritos de gol, la pasión se vistió esta vez con los colores de la patria.
Nora Cenci se olvidó por un rato de su rol de Directora de Cultura, dejando en sus colaboradores el último tramo de la aceitada organización, dispuesta a disfrutar la fiesta “desde adentro”.
Los Consejeros Escolares “Chichita” Roche y Cristian Nielsen cambiaron la rutina de tramites y papeles por las figuras de un baile, con varias noches de ensayo.
Juan Carlos Chalde dejó vacía la banca para unir sus manos con las de María Elena, su feliz mamá. A la también Concejal, Gladys Di Domenico -como pocas veces- se la pudo ver sonreír a lo largo del extenso recorrido.
Sin botas y de alpargatas, con un poncho marrón, Leoncio José Aldea, representó a uno de esos “gauchos pobres” que a diferencia de los que lucen la riqueza en sus pilchas, ellos la llevan en el corazón.
Y hubo otros vecinos participando de la fiesta, en la mención de algunos de ellos el reconocimiento a todos: Carlos Peciña y “Carlitos” Molina, representantes de El Perdido, Marcelo Ocaña, Alejandro Ponce por la Agrupación Amigos del Folklore, Miguel Lluch sin el traje y la corbata de todos los días, Raúl Martínez y su esposa Olga, Osvaldo Poggio teniendo a Margo (la esposa de “Yiye”) como compañera, Elsa Paris, César Rivas, Matilde y Miguel Marcos, Rosa D´Annunzio, “Pedrito” Rovein, Héctor Mario Balda, Silvia Sola y Héctor Montero.
La tarde ya no pudo resistir a la presión insoportable de la noche y fue necesario que Oscar Sauco levantara la palanca para que las torres de iluminación se encendieran a pleno.
Fue posible entonces ver con mayor nitidez el mensaje que levantaron desde sus pancartas los operarios del Taller Protegido: ¡Viva la patria!
En esa expresión sentida y en la valerosa actitud cotidiana de sus portadores, quedó plasmado el mensaje de todo un pueblo… el grito se multiplicó, se ganó en la tribuna, se hizo tan inmenso como el mismo cielo que anunciaba la caída del sol.
Gustavo Ariel Blazquez había dejado el saco a un lado, a su auxilio había llegado su esposa Mónica con un abrigo indispensable. De su rica verba surgieron las palabras finales arengando al público, expresando el agradecimiento a todos los vecinos e invitando a quedarse un rato más…
El frío reclamaba de abrigos, comenzaba a hacer sentir sus efectos.
Sin embargo la gente estaba dispuesta a seguir siendo parte de la fiesta.
Y fue entonces que la concurrencia marchó decidida, tratando de encontrar un poco de calor en las puertas del “rancho”.
Una larga mesa aguardaba, a la gente de Bomberos Voluntarios correspondía este capítulo del festejo. Durante varios días habían trabajado para preparar “el mejor chocolate” que se recuerde.
Enormes ollas, paletas, cucharas y un montón de voluntades que primero rallaron las oscuras barras, que luego mezclaron con la blanca leche, transformándolas en 700 litros de una bebida vital para el friolento –como estoico publico-
Integrantes de la Comisión Directiva, bomberos, colaboradores y vecinos repartieron vasos y depositaron su dulce contenido, satisfaciendo la ansiedad de la gente.
El Presidente Lavios, su hija Eugenia, José Del Valle, Néstor Uribe, Fabián Arruti, “Lali” Leonardo Manuela Mendía, Cristina González, Ana María Pantaleone, “Carlitos” Rodríguez e Hilda Fradejas eran algunas de las personas que marchaban llevando jarras llenas o vacías.
Adentro Osvaldo Tear, Abel Ibarra, Hugo Conti y Soñia Domínguez seguían con la tarea de revolver un contenido, que cada vez parecía tener más adeptos.
El chocolate fue complementado con unas 5000 tortas fritas, que fueron amasadas y cocinadas por el grupo de mujeres de la Peña Nativista.
Enormes canastas mostraban el contenido de las tentadoras y autóctonas tortas. Haydee Jalif, Patricia Atala, Oscar Oviedo y Raúl Illescas parecían no dar abasto con el reparto, mientras que el Presidente de la Comisión del Bicentenario (aún vestido de gaucho) se sumaba a la tarea.
Era hora de irse, no era aconsejable seguir repitiendo la propuesta de chocolate y tortas fritas… La gente seguía disfrutando del festejo.
Quedaron en mí imágenes y voces…
Más temprano había notado emoción sincera en muchos vecinos…
El Profesor Fabián Barda, me había dicho de la necesidad de interpretar el mensaje del “Bicentenario”, de “repensar” la patria…
Al vecino Roberto Schwindt lo vi feliz junto a sus nietos, con el corazón recuperado, con la alegría de una fiesta patria en familia.
El Intendente Zorzano habló de la necesidad de dejar de lado las broncas, los rencores, las diferencias sectoriales. También planteó trabajar en pos de objetivos comunes para la sociedad.
25 de Mayo de 2010… En los 200 años de la patria, en el año del Bicentenario: ¡¡La gente volvió a la calle!
Por un rato los dorreguenses dejamos de ser meros actores de reparto o silenciosos espectadores, para sentirnos protagonistas de un momento histórico, único…seguramente: irrepetible.
Al fin de cuentas, aunque no acostumbremos a ponerlo en práctica muy seguido: “Juntos en más fácil…”
COSAS QUE PASAN
Nota 9: (04-05-10)
“Por las calidas aguas de una positiva inversión privada”
Con la puesta en marcha en la víspera de “Sur acuátic”, nuestra ciudad cuenta con su primera pileta climatizada, se trata de un servicio de características especiales que fue gestado por la visión y la apuesta optimista de una familia local.
En tiempos de especulación, de temores, de reproches constantes Luis y Andrés Fidelibus comenzaron a desarrollar esta idea en una charla informal, dando forma con posterioridad a un proyecto de proporciones.
El sueño de una pileta demandó la búsqueda de información, análisis de costos, viabilidad económica y técnica.”
Decididos a concretar este emprendimiento no pocas dificultades surgieron en el camino: presupuestos que se elevaron más de la cuenta producto de la inflación, demoras y los contratiempos lógicos de realizar una obra en pleno centro, donde fue necesario encontrar la comprensión de los vecinos.
Este aporte privado se constituye en una positiva noticia, no debiendo olvidarse de la existencia de otros proyectos que por distintas razones fracasaron.
Fue el club Independiente quién comenzó a trabajar en una idea similar años atrás, desistiendo de ella cuando apareció en escena “un competidor” de proporciones: el municipio.
En 2005 el Presidente Kirchner convocó a las entonces autoridades municipales a la Casa de Gobierno, anunciándose un aporte para la ampliación del Polideportivo que incluía la anhelada construcción de una pileta de natación cubierta.
En virtud de aquellos anuncios integrantes del Ejecutivo local y de la entidad roja se reunieron para conversar de los pasos a seguir, considerando Independiente que resultaba atinado poner fin al deseo de obra, orientando los ahorros que habían surgido de algunas campañas financieras a otras realizaciones internas.
Con el paso de los años y la no llegada de los fondos respectivos, “la pileta municipal” pasó a formar parte del largo inventario de las frustraciones dorreguenses.
La enjundia, positiva tozudez y voluntad de colaborar llevó al vecino Adolfo Rodríguez a instalar nuevamente el tema.
A partir de la necesidad personal de llevar a cabo una rehabilitación en una pileta terapéutica comenzó a recolectar material referido a la cuestión, incorporó algunos presupuestos y remitió la información con sus inquietudes a las autoridades municipales.
Atento a las explicaciones dadas en la carta de presentación y al acompañamiento de centenares de firmas, el Concejo Deliberante analizó la propuesta de los vecinos disponiendo la asignación de una partida en el Presupuesto de 2009.
Prosperó la postura del Radicalismo que propuso una cifra mínima, que por su monto fue más simbólica que efectiva, mientras que el Justicialismo (que por aquellos días estaba unido), sugirió unos 100.000 pesos.
Ante la falta de respuestas Rodríguez, representado por un familiar, solicitó la “Banca del vecino” donde aportó nuevos elementos e indicó que eran varias las personas que estaban esperando una respuesta.
A su turno el Intendente Fabián Zorzano se refirió a la cuestión, haciendo mención que los costos eran muy elevados y que mucho distaban de los datos aportados por el vecino.
Si bien no desestimó la inquietud, indicó que debía analizarse (como paliativo) la posibilidad de solventar los gastos de traslado a Bahía Blanca de las personas que por razones de salud tuvieran que utilizar una pileta terapéutica.
Después de este indispensable y escueto repaso histórico, es menester volver al presente para destacar con mayor énfasis aún, la valiosa decisión de una inversión privada con auténticas raíces dorreguenses.
El moderno complejo de la calle Yrigoyen cuenta con una pileta climatizada de 20 x 15 metros, que trabaja a una temperatura próxima a los 30º y que se encuentra dotada de excelentes servicios, como: Profesores de Educación Física, Guardavidas, Enfermeros, buffet, vestuarios y un circuito cerrado de televisión que permite observar a los padres las actividades que desarrollan sus hijos en el natatorio.
Esta magnifica infraestructura no funciona sola, siendo importante la mano de obra que se ha generado desde su apertura.
La practica y la enseñanza de un deporte muy completo como lo es la natación, actividades recreativas y terapéuticas son algunas de las alternativas que se ofrecen.
“Sur acuátic” se presentó formalmente en sociedad luciendo sus mejores imágenes, con el deseo de satisfacer los requerimientos y necesidades de mucha gente.
En un día pleno de alegría: Andrés, Luis, Laura y el resto de la familia Fidelibus disfrutaron del particular momento de la apertura, sin olvidar el difícil trayecto que debieron atravesar.
Entre los múltiples saludos, las felicitaciones, las entrevistas y la recepción del público… un detalle no pasó inadvertido a los ojos de los visitantes y al sentimiento de su entorno más querido: una fotografía del abuelo Ettorino marcando su imborrable recuerdo, haciéndolo participe del gran momento…rescatando los sueños de aquel laborioso y respetado gringo que mira desde un portarretrato las conquistas de la sangre joven de hoy, esas que cabalmente representan su hijo y su nieto, que resultan el mejor homenaje a su memoria.
COSAS QUE PASAN
Nota 7: (28-04-10)
“Un tango con sabor a olivos”
Se diferencia de los muchos inversores (“a la distancia”) que adquirieron tierras en nuestro distrito.
A la mayoría de ellos no conocemos, de otros nos llegan noticias de “sus prontuarios…”
Algunos no están al tanto de la idiosincrasia de la gente de este lugar.
Poco o nada dejan en la comunidad, tampoco se interesan por su destino.
No es anónimo.
No se oculta en testaferros.
No le pone vidrios polarizados a su andar.
No hay candados en su tranquera, tampoco miradas inquisidoras en sus empleados, no hay guardianes, ni perros furiosos, no existen obstáculos para ingresar a su finca.
Eligió el lugar: un punto estratégico en la unión de las rutas 3 y 72, donde una rotonda invita a recorrer un particular y atractivo trayecto tripartito…una suerte de arco iris del paisaje, donde la llanura, el mar y la montaña se permiten compartir la belleza de la naturaleza.
Tras la venta de “El Ventarrón”, un establecimiento dedicado a la actividad agropecuaria decidió una apuesta fuerte: desarrollar un proyecto olivícola de proporciones.
Elegido el sitio de sus sueños, encontró en el Ingeniero Mario Oscar Fernández el asesoramiento técnico para comenzar a desarrollar la idea.
Decidido a marcar “un antes y un después” en la olivicultura zonal, asumió los riesgos de una inversión cuantiosa.
No era cuestión de plantar solamente árboles y esperar que rindan sus prósperos frutos, en la decisión de “quedarse” en Coronel Dorrego comenzó la construcción de una casa que le permitiera repartir su tiempo entre Capital Federal y nuestro pago.
La elección del nombre comercial de sus productos tuvo que ver con las iniciales de sus afectos más cercanos.
En 2004 unos pequeños y débiles olivos resistían los embates de los vientos, mientras que las hormigas organizaban su estrategia de ataque futuro.
El hombre aquel que había conocido en una de las tantas jornadas ventosas que nos castigan, se mostraba seguro, entusiasmado y contagiaba optimismo.
En varias ocasiones nos encontramos, ya sea para ver y hablar de los avances que experimentaba la explotación; también para entusiasmarse (y emocionarse) con la pasión bien porteña que lleva en el alma, que comparte con su esposa: “el tango”.
Conocedor en detalle de autores, orquestas y cantores.
Habla de Tanturi y “El gran D`Arienzo”, sin olvidar a D´agostino, Basso, “Pichuco”, Di Sarli, Canaro, Pugliese o el todavía vigente Mariano Mores.
Avezado bailarín del 2 x 4 fue competidor en el Mundial de Tangos, exquisito exponente de la danza haciendo gala de sus virtudes en famosos escenarios de Buenos Aires o en el amplio salón del club Progreso, respondiendo una invitación de su amigo “Mito” Riciutti.
Empresario, tanguero, hombre de negocios y sentimental.
Vuelvo a encontrarme con Rubén Diez en el marco de la segunda Fiesta del Olivo, nos recibe atento y cordial como siempre.
Recordamos la primer entrevista… me habla del positivo presente.
Los obreros artesanalmente con una pequeña herramienta acarician las ramas que dejan caer las aceitunas, un manto negro las contiene y unos cajones las almacenan.
Me cuenta de las bondades de la fábrica en marcha, del significativo aporte de Marco Scanu.
Mientras recorremos las amplias instalaciones, puedo observar a Jorge Buciarelli cumpliendo con la tarea de elaboración de aceite y al cual parece no importarle el ensordecedor ruido que invade el ambiente. Está atento a las luces titilantes del tablero y a las cifras computadas que marcan el tiempo de un proceso que parece conocer de memoria.
Rubén Diez se muestra feliz por los avances de su proyecto, por el crecimiento que ha experimentado la actividad en los últimos tiempos.
Se emociona al hablar de Pedro Nondedeu y su esposa, le dedica conceptos elogiosos a ambos y se alegra de tenerlos como máximos responsables del lugar.
Cuenta de la positiva mano de obra que lo acompaña; se enorgullece de las comodidades y el confort que le brinda a cada trabajador, consciente que el esfuerzo de una actividad tan ruda merece además de una paga acorde: instalaciones apropiadas y comida variada y abundante.
Rumaroli dejó de ser un proyecto: es una positiva realidad.
Rubén Diez no es un hombre de paso, es un vecino más, un empresario comprometido con Dorrego.
En las puertas de la ciudad, ante la mirada de miles de ocasionales viajeros una plantación de olivos crece sin pausas.
Banderas y carteles se apoyan en un prolijo alambrado y un puesto de venta brinda tentadores productos, invitando a que muchos hagan un alto en el camino.
Entre huellas, estilos y milongas tan propias de nuestro pago, suena muy cerca de la simbiosis pampa, un tango que expresa todo el sentimiento de un porteño (de ley que adoptó convencido y feliz: “la ciudadanía dorreguera…”
COSAS QUE PASAN
Nota 2: (20-04-10)
“Cuestión de familia”
Es esta una historia familiar, segmentada por los capítulos de los años, con un principio lejano y un final aun demasiado fresco.
Entre alemanes del Volga, “rusos” que no lo son, daneses, criollos y otros gringos… el apellido García se repite a un lado y otro de la vía de la pequeña estación, haciendo notar con mucha fuerza una descendencia española que será difícil que se “pierda”.
A muchos los une el lazo sanguíneo, a otros solamente la circunstancia homónima que los lleva a ocupar varios casilleros en el padrón ciudadano.
“Los García” de esta nota fueron, son y seguramente proseguirán siendo: comerciantes.
Cuando todavía “El Perdido” no había llegado a su medio siglo de vida, cuando las vías del progreso se ufanaban del paso de pesadas locomotoras arrastrando trenes de pasajeros y de carga; cuando los sueños y las ganas se unieron en matrimonio: las puertas de un pequeño comercio se abrieron tímidas aquel 14 de diciembre de 1949.
José García González y Zulema Gorrochategui, ambos nacidos en la localidad fueron los iniciadores de una propuesta comercial que se mantuvo en permanente servicio durante algo más de seis décadas.
El único hijo de la pareja tenía apenas seis meses de vida y fue así que sus llantos y sonrisas se fueron ganando en el mostrador, fue creciendo en un ambiente de trabajo pleno, entre clientes diarios, chacareros que buscaban provisiones para todo el mes y un montón de gente que compraba “al fiado” con la única garantía de la confianza.
Como sucede en tantos pueblos Abel José se convirtió en “Tucho” y con apenas siete años comenzó a pedalearle a un destino (de comerciante) marcado por el dificultoso andar de una pesada bicicleta de reparto.
A pesar de la insistencia de sus padres para que estudiara optó por el trabajo y con apenas 12 años fue uno más en el emprendimiento familiar.
Abel unió sus sentimientos a los de Juanita (Zwenger) y ya fueron cuatro los responsables de un comercio que fue modificando sustancialmente su estructura, convirtiéndose la pequeña despensa en el primer gran autoservicio de Guisasola.
Don José y Zulema sentían el respaldo de la sangre joven, de a poco fueron cesando en sus tareas, pero estaban siempre atentos a un crecimiento que no sabía de pausas, que se adecuaba a nuevos requerimientos, que agregaba rubros en la búsqueda de optimizar sus prestaciones.
Amplias vidrieras dejaban ver las distintas secciones del negocio: comestibles, bebidas, regalos, bazar y la indumentaria de moda se ubicaban en prolijos estantes, se exhibían en modernos expositores.
Muchas cosas habían cambiado con el paso de los años, pero una se mantuvo inalterable siempre: la relación afectiva con la clientela.
“La despensa de los García” comenzó a lucir con orgullo una nueva marquesina: Autoservicio “La familia”.
Aquella denominación no había sido elegida al azar, representaba el espíritu de sus integrantes, también obedecía a otra cuestión: el nacimiento de los hijos de Juanita y Tucho: Marcela, Ana Romina y Leonardo.
“Leo” aquel rubiecito que se prendía en los picados en la canchita cercana, luciendo con indisimulado orgullo la camiseta de River es hoy Productor periodístico en Canal 13 de Buenos Aires.
Romina se convirtió en Odontóloga.
Marcela (de bellos ojos claros) y con más de un trono de reina sigue al lado de sus padres.
Alexiana convirtió a Juanita y Tucho en felices abuelos.
En 2001 un nuevo desafío se presentó en el horizonte de “los García”; producto de la crisis de entonces y de la necesidad de apostar al futuro se instalaron con un local en Monte Hermoso.
Hoy la suave brisa de la bonanza montehermoseña contrasta con la sudestada de 9 años atrás…
En la estratégica esquina que perteneciera al querido “Gordo” (Enrique) Dichiara, “Tucho” y los suyos siguen siendo fieles al legado de José y Zulema.
Los compromisos comerciales en uno y otro sitio motivaron a separaciones no deseadas, también a viajes cotidianos entre El Perdido y Monte Hermoso.
Costó tomar la decisión, no fue fácil para ninguno de ellos…
Más de una vez se postergó…
Sin embargo el final surgía inexorable y el día de la despedida llegó para instalarse para siempre en el almanaque de la memoria de cada uno de sus protagonistas.
Un escueto y sentido mensaje se propala por el aire de laDorrego, expresando en simples palabras las valederas razones de una positiva trayectoria comercial, de una cuestión de familia:
14 de Diciembre de 1949 – 8 de Abril de 2010-04-20
“AUTORSERVICIO LA FAMILIA”
en el cierre de su local en El Perdido
agradece a clientes, amigos, colaboradores y proveedores y los esperamos como siempre en nuestro local de Faro Recalada y Pedro de Mendoza en Monte Hermoso.
Juanita, Tucho García e hijos eternamente agradecidos.
61 AÑOS AL SERVICIO DE LA ZONA.